Importancia de las empresas familiares
Las empresas familiares constituyen un pilar estructural de la economía de la Unión Europea. En Alemania, representan aproximadamente el 86–90% del total de las empresas, emplean a más del 60% de la fuerza laboral y contribuyen con alrededor del 35% al PIB nacional.
En Portugal, las empresas familiares también representan una parte significativa del tejido empresarial, estimándose que constituyen entre el 70–80% del total de las empresas, manteniendo con frecuencia una dirección multigeneracional.
Estas cifras demuestran que la propiedad familiar no solo está ampliamente extendida, sino que reviste una relevancia estratégica en ambos países, subrayando la importancia de adoptar enfoques estructurados en materia de gestión, gobernanza y planificación sucesoria.
Cuando los sistemas jurídicos colisionan…
Las empresas familiares que operan a nivel internacional deben informarse adecuadamente sobre las nuevas realidades jurídicas aplicables.
Las diferencias no surgen únicamente en relación con los conceptos jurídicos y la aplicación del derecho, sino también en aspectos aparentemente menores, como requisitos formales, normas de prescripción y plazos de caducidad. Aunque el derecho europeo armonizado simplifica con frecuencia la actividad internacional, esto no sucede cuando no existe una armonización plena. En tales casos, cuestiones concretas de interpretación pueden resultar determinantes. Además, estas materias suelen ser complejas y poco habituales en la práctica, lo que puede plantear desafíos incluso para profesionales experimentados.
Estudio de caso – Contexto
Tomemos como ejemplo el caso de un empresario, Santiago (S), titular exclusivamente de nacionalidad española.
S es propietario de varias empresas en Portugal y tiene asimismo su residencia habitual en territorio portugués. Su madre, sin embargo, es ciudadana alemana. A pesar de ello, S nunca adquirió la nacionalidad alemana.
S solicita asesoramiento jurídico por dos motivos: por un lado, desea expandir su actividad empresarial a Alemania; por otro, pretende recibir asesoramiento respecto a la adquisición de la nacionalidad alemana.
Estructuración de la expansión empresarial
En el proceso de expansión hacia Alemania, S dispone de varias opciones en cuanto a la estructura societaria que puede adoptar. Las principales alternativas incluyen la constitución de una sociedad filial, la apertura de un establecimiento permanente o la creación de una sucursal.
La constitución de una sociedad filial en Alemania equivale a la creación de una entidad jurídica independiente. Un modelo frecuentemente utilizado es la estructura de holding familiar, en la que una sociedad holding central posee participaciones en diversas subsidiarias, incluidas sociedades operativas, activos inmobiliarios o inversiones financieras.
En este caso, se aplican exclusivamente las normas alemanas relativas al registro mercantil, constitución de la sociedad, fiscalidad e inscripción en el registro correspondiente. S también deberá decidir la forma jurídica que desea adoptar. Entre las diversas opciones previstas por el derecho alemán, la elección recae con frecuencia en la GmbH (sociedad de responsabilidad limitada).
La GmbH ofrece la ventaja de limitar la responsabilidad al patrimonio de la sociedad, excluyendo la responsabilidad personal del empresario. Asimismo, queda excluida la responsabilidad de la sociedad matriz.
Aunque se exige un capital social mínimo de 25.000 €, de los cuales la mitad debe desembolsarse en el momento de la constitución, ello no supone un obstáculo para el exitoso empresario S. En otros supuestos, el derecho alemán ofrece alternativas como la denominada “Mini-GmbH”, que requiere únicamente una aportación simbólica de 1 € y puede transformarse posteriormente en una GmbH mediante la ampliación de capital.
La segunda opción más habitual sería la creación de un establecimiento permanente. Esta alternativa representa una estructura dependiente y subordinada a la sociedad matriz. No se ajusta plenamente a los objetivos de S, ya que los contratos y transacciones continuarían celebrándose con la empresa matriz. No obstante, como ciudadano español de la Unión Europea, S tendría la ventaja burocrática de no necesitar permiso de residencia.
Otra opción consiste en la creación de una sucursal. A diferencia del establecimiento permanente, la sucursal goza de autonomía económica. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, sigue dependiendo de la sociedad matriz y queda sujeta a la misma jurisdicción que esta. Ello puede implicar determinados riesgos, por ejemplo, en caso de venta de la sociedad matriz.
En consecuencia, la opción más adecuada para S sería, en principio, la constitución de una sociedad filial alemana. Este proceso implicaría la inscripción en el registro mercantil y el cumplimiento de diversos trámites administrativos que no deben subestimarse en cuanto al tiempo requerido.
Cabe señalar que estas soluciones no son exhaustivas. S podría igualmente adquirir una empresa ya existente en el mismo sector e integrarla como filial. La decisión dependerá siempre de las circunstancias concretas del caso.
Cómo pued S obtener la nacionalidade alemana
Existen dos vías principales para obtener la nacionalidad alemana: la adquisición por descendencia o la naturalización.
Dado que la madre de S es ciudadana alemana, este podría, en principio, haber adquirido automáticamente la nacionalidad alemana al nacer. Sin embargo, para los hijos nacidos en el extranjero a partir del 1 de enero de 2000, es necesario inscribir el nacimiento en el registro civil alemán en el plazo de un año. S tiene 25 años y nació en enero de 2001. Su madre no realizó dicha inscripción en el plazo previsto, por lo que esta vía no resulta aplicable.
No obstante, S puede solicitar la nacionalidad alemana mediante naturalización. Como ciudadano de la Unión Europea, puede permanecer en Alemania por un período superior a tres meses. En virtud de la libertad de establecimiento, disfruta de las mismas condiciones que los ciudadanos alemanes para el ejercicio de una actividad por cuenta propia.
Tras cinco años de residencia permanente, adquiere el derecho de residencia permanente como ciudadano de la Unión Europea. Si acredita conocimientos de lengua alemana al menos en nivel B1 y supera el examen de naturalización, podrá, siempre que garantice su sustento y el de sus familiares dependientes, no tenga antecedentes penales y no existan otros impedimentos legales, obtener la nacionalidad alemana.
No es posible acelerar el procedimiento debido al traslado de la empresa o a la capacidad económica. El antiguo régimen de “naturalización acelerada”, aplicable tras tres años a ciudadanos especialmente integrados, ha sido abolido.
Otra posibilidad que debe mencionarse por razones de exhaustividad es el matrimonio. Si S contrajera matrimonio con una ciudadana alemana, podría solicitar la nacionalidad tras dos años de matrimonio y tres años de residencia permanente, siempre que se cumplan los demás requisitos legales.
En resumen, en la mayoría de los casos será necesario actuar con paciencia.
Perspectivas: Planificación sucesoria internacional
Una planificación sucesoria eficaz es esencial para garantizar la transmisión jurídicamente segura del patrimonio en las empresas familiares. Las cuestiones relativas a la ley aplicable y a las legítimas deben analizarse en una fase temprana. La planificación debe iniciarse varios años antes de la transmisión prevista.
En el ejemplo planteado, si S desea transmitir las empresas tras 40 años de actividad, deberá tener en cuenta múltiples factores.
El patrimonio personal, excluidas las empresas, puede regularse en Alemania mediante testamento ológrafo. De conformidad con el Reglamento (UE) n.º 650/2012 relativo a las sucesiones internacionales, es posible elegir la ley del Estado cuya nacionalidad se posea. En este caso, S podría optar por el derecho español o por el derecho alemán. El derecho portugués, sin embargo, no podría ser elegido.
En ausencia de elección de ley, se aplicará la ley de la residencia habitual. Por tanto, si fuera determinante para S la aplicación del derecho de un determinado Estado, podría considerar trasladar su residencia habitual a dicho Estado en los últimos años de su vida.
Síntesis
Las actividades empresariales internacionales y las estructuras patrimoniales familiares exigen una planificación jurídica y fiscal prospectiva y cuidadosamente coordinada.
Las cuestiones de derecho societario, nacionalidad y sucesión están estrechamente interrelacionadas y deben abordarse de manera integrada.
Por consiguiente, se recomienda un enfoque de asesoramiento holístico que abarque todas las jurisdicciones relevantes, con el fin de garantizar que los objetivos empresariales y la sucesión patrimonial privada se alineen de forma sostenible y jurídicamente segura.